Tiene un sueño recurrente... incluso lo sueña despierta...Aparece él, repentinamente aparece ante sus ojos y ella lo observa, lo contempla...
Se acercan lentamente, hasta que la distancia que los separa es inexistente.
Recorren cada centímetro del otro, se sienten... En un absoluto silencio.
Caricias, besos, abrazos...
Se miran y desean... En un absoluto silencio.
Utilizan todos y cada uno de sus sentidos, guardan en la memoria ese momento especial que quizás no vuelva a repetirse.
Ella se pierde en su mirada, en su piel, en su voz... Ella se pierde en él... junto a él.
Esa mujer le teme a su sueño... Porque descubrió quien es el protagonista, porque su corazón le está dando motivos para convertirlo en realidad.
No lo conoce, pero lo siente... No lo conoce, pero lo quiere...
Fotografía: Desert - Miran Tuhtan