Marco se ha marchado para no volver,
el tren de la mañana llega ya sin él,
es sólo un corazón con alma de metal
en esa niebla gris que envuelve la ciudad.
Su banco está vacío, Marco sigue en mí
le siento respirar, pienso que sigue aquí,
ni la distancia enorme puede dividir
dos corazones y un solo latir.
Quizá si tú piensas en mí
si a nadie tú quieres hablar
si tú te escondes como yo,
si huyes de todo y si te vas
pronto a la cama sin cenar,
si aprietas fuerte contra tí
la almohada y te echas a llorar,
si tú no sabes cuanto mal
te hará la soledad.
Miro en mi diario tu fotografía
con ojos de muchacho un poco tímido,
la aprieto contra el pecho y me parece que
estás aquí entre inglés y matemáticas.
Tu padre y sus consejos que monotonía
por causa del trabajo y otras tonterías,
te ha llevado lejos sin contar contigo,
te ha dicho: "Un día lo comprenderás".
Quizá si tú piensas en mí
con los amigos te verás
tratando sólo de olvidar
no es nada fácil la verdad
en clase ya no puedo más
y por las tardes es peor,
no tengo ganas de estudiar, por tí,
mi pensamiento va.
Es imposible dividir así la vida de los dos,
por eso espérame cariño mio...conserva la ilusión
La soledad entre los dos
este silencio en mi interior
esa inquietud de ver pasar así la vida sin tu amor,
por eso, espérame porque
esto no puede suceder
es imposible separar así la historia de los dos.
La soledad...
domingo, abril 26, 2009
domingo, abril 19, 2009
Día donde el único camino visible se llama resignación...
Creyendo que no debía ser todo lo que fue, creyendo que lo que aún es solo tiene un sentido sin sentido...
Ya no quedarán besos pendientes, palabras silenciadas, sentimientos invasivos... Ya no quedará nada...
Día donde el único camino visible se llama resignación... esa resignación atrevida, que se instala sin pedir permiso, sin avisarte si se irá o nos tendremos que acostumbrar a ella...
Queda el consuelo de respirar el mismo aire, sentir el mismo perfume, y quizás hasta el absurdo consuelo de tocar la misma piel en algún sueño.
Creyendo que no debía ser todo lo que fue, creyendo que lo que aún es solo tiene un sentido sin sentido...
Ya no quedarán besos pendientes, palabras silenciadas, sentimientos invasivos... Ya no quedará nada...
Día donde el único camino visible se llama resignación... esa resignación atrevida, que se instala sin pedir permiso, sin avisarte si se irá o nos tendremos que acostumbrar a ella...
Queda el consuelo de respirar el mismo aire, sentir el mismo perfume, y quizás hasta el absurdo consuelo de tocar la misma piel en algún sueño.
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Sentimientos
viernes, abril 10, 2009
Palabras en el olvido...
¿Cómo llegar al lugar exacto en el momento preciso? Me lo he preguntado desde aquel día en que ya no tocaste a mi puerta. Desde siempre tuve la certeza que ese momento llegaría.
Quizás todo tuvo que ser así, sin necesidad de muchas más explicaciones... Quizás todo mi ser todavía debía pertenecerme, no permitiéndome esa entrega...
Quizás nuestra historia es una más que debe quedar en el olvido, como las palabras que nos dijimos (y las que callamos). Olvido que guardará también lo preciso de cada encuentro, la sensación que recorría a tu cuerpo y el mío, cuando nos teníamos cerca... Un olvido que guardará muchas cosas, como un cofre donde guardar un tesoro, que se hizo para vivirlo solo una vez...
Yo que no llegué al lugar exacto en el momento preciso, vos que no tocaste más a mi puerta, el olvido como único protagonista en esta fugaz historia...
Por la entrega que no fue, por las noches que no compartimos, por las miradas que si nos dimos, por esa última vez implícita que ninguno de los dos se atrevió a reconocer... Por eso en el olvido quedarán algunas palabras, algunos sentidos, algún "yo te quiero".
N. de R.: Sacando de la galera (o de mi cuaderno de batalla) algunas cosas que pueden en cierta forma seguir teniendo vigencia, a pesar de no ser hoy la misma de ayer.
Quizás todo tuvo que ser así, sin necesidad de muchas más explicaciones... Quizás todo mi ser todavía debía pertenecerme, no permitiéndome esa entrega...
Quizás nuestra historia es una más que debe quedar en el olvido, como las palabras que nos dijimos (y las que callamos). Olvido que guardará también lo preciso de cada encuentro, la sensación que recorría a tu cuerpo y el mío, cuando nos teníamos cerca... Un olvido que guardará muchas cosas, como un cofre donde guardar un tesoro, que se hizo para vivirlo solo una vez...
Yo que no llegué al lugar exacto en el momento preciso, vos que no tocaste más a mi puerta, el olvido como único protagonista en esta fugaz historia...
Por la entrega que no fue, por las noches que no compartimos, por las miradas que si nos dimos, por esa última vez implícita que ninguno de los dos se atrevió a reconocer... Por eso en el olvido quedarán algunas palabras, algunos sentidos, algún "yo te quiero".
N. de R.: Sacando de la galera (o de mi cuaderno de batalla) algunas cosas que pueden en cierta forma seguir teniendo vigencia, a pesar de no ser hoy la misma de ayer.
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De mi,
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